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ÁREA DE EDUCACIÓN IZQUIERDA UNIDA LV CONVOCATORIA POR ANDALUCIA

COMPLEMENTO DE PRODUCTIVIDAD: CARTA DE UN MAESTRO

ANTONIO MARTÍNEZ LARA
Maestro de Primaria
CEIP “Padre Poveda”. Linares 11 de Marzo de 2.008



Al Claustro de este Centro.
A la Administración Educativa a través del mismo.
A cuantas personas puedan estar afectadas o interesadas
por el debate de la Orden del 20-02-08.


Compañeras, compañeros:

Con el pie en el estribo de la jubilación, me he de pronunciar sobre el llamado programa de calidad y mejora de los rendimientos escolares. Fiel al compromiso, con la renovación pedagógica y lucha sindical en pro de la mejora de la educación y de la dignificación del papel del profesorado, que ha regido mi vida profesional, acepto gustoso la invitación.

He leído con atención la referida normativa para responder de manera ponderada. Encuentro aspectos positivos, bien es cierto que no demasiados, referidos a los objetivos que dice pretender y a otros aspectos citados de manera sesgada. Sin embargo, el conjunto me ha llevado a rechazar de manera inequívoca la propuesta como profesional y a explicar detalladamente los aspectos que considero negativos, tanto como educador como ciudadano.

Considero la propuesta rechazable por:



  • Desenfocada, pues plantea sus medidas únicamente sobre el sector del profesorado, que superando la humillación de sentirse acusado único de las carencias educativas, acepte colaborar reparando la ineficacia anterior. Deja de lado elementos como: deficiente aplicación de reformas anteriores, creciente burocratización que desnaturaliza procesos de aprendizaje, deficiente formación inicial del profesorado, la complejidad social creciente con los nuevos usos sociales y familiares. Por el contrario, entra a ponderar los aspectos y tratados de carácter económico. Puedo entender los compromisos contraídos con organizaciones legítimas, pero ello no debe ser pretexto para obviar aspectos esenciales en la educación.
  • Insuficiente por lo apuntado y por insistir en fórmulas ya fracasadas como las de formación permanente del profesorado (sexenios). Espera que con sólo el mayor estímulo económico se aumente la satisfacción del alumnado y de las familias. ¿Qué se propone con las desestructuradas y las que han disminuido o dimitido de su función educadora? ¿Ha de adoptarse por sistema una actitud acrítica y complaciente?.
  • Superficial, ya que se fija de manera casi exclusiva en los aspectos mensurables o numéricos como las calificaciones y las promociones. Desconsidera el valor de los procesos en el aprendizaje (llega a decir que “también son importantes”). ¿Dónde queda el papel de la educación como construcción social?
  • Productivista en tanto que se realza el valor de lo económico acorde con la sociedad capitalista y consumista a la que se dice que se quieren oponer otros valores de responsabilidad social y solidaridad interpersonal.
  • Oportunista al tratar de usar de manera sesgada el debate sobre informes internacionales. Sin embargo, no se aprovecha otro reto como Espacio Universitario Europeo que obligará a retocar la formación inicial del profesorado, para propiciar las notables carencias. ¿Qué decir del curso de Actitud Pedagógica
  • Injusta por la desconsideración con ese amplio sector del profesorado que, con esta norma y sin ella, se preocupa de hacer lo mejor que sabe su trabajo y de mejorar, muchas veces de manera autodidacta, su función pedagógica. Se falta a la justicia al tratar el tema del absentismo laboral del profesorado de una manera tan excesiva, que no se corresponde con el cumplimiento presencial de los enseñantes. Es injusta también en cuanto que ¿podría? incidir en que se ofrezca un servicio público desigual de unos centros a otros al alumnado en función de lo que decidiera el profesorado en cada caso.
  • Y como acumulación de lo anterior ineficaz, ya que no conseguirá de manera efectiva los objetivos propuestos y, por el contrario, acrecentará : la burocratización en el sistema escolar, la interiorización en la escuela del mercantilismo, el descontento, la falta de autoestima y el individualismo del profesorado.

Rechazar esta propuesta, no significa que sean ociosas iniciativas en otro sentido. En la crítica anterior he ido destacando los aspectos, que a mi modo de entender, podrían mejorar nuestro sistema escolar. Si quienes usan los datos del informe Pisa hubieran sido tan diligentes en escudriñar los medios puestos en marcha en los países mejor considerados en el mismo, las medidas y el debate serían más ricos y eficaces. Cito algún tema.

La selección y la formación inicial del profesorado están a años luz de las nuestras. La cualificación sociológica dota a los enseñantes de una gran comprensión de la evolución social y de habilidades de relación. Una mayor profundización en la formación psicológica y un aprendizaje coherente de didácticas integradas en la práctica favorecen un profesorado más competente. Si además ha sido seleccionado y está mejor retribuido, no hay que extrañarse del éxito de finlandeses y afines. Otro aspecto, no menos desdeñable, es el ambiente social intelectualmente más motivador para el alumnado de esos lares.

Reconocido el camino, y mientras se emprende desde la movilización administrativa y social por un perfil de profesorado más ambicioso, en cada centro y en el nuestro, hemos de continuar el proceso de autocrítica para la mejora. El curso pasado se fijó el estudio sobre razonamiento matemático y problemas. Este año se fijaba el campo de la expresión oral y escrita. Conviene, superando las reticencias de cada uno-empezando por las mías- a integrar el resultado de esos procesos de reflexión en la práctica del centro de manera más compartida. Se han hecho ciertas consideraciones sobre la función que la escuela ha de ofrecer al alumnado de hoy. Decíamos que hemos de ayudarle a que se comprenda y digiera la mucha información que lo cerca y desorienta; que empiece por saber quien es él o ella y su grupo. Para ello, insinuábamos que habría de prescindirse, el menos en parte, del libro de texto.

De esta manera, y sin descartar la económica- con la prometida homologación con el profesorado de otras comunidades- que aunque a mí, por mi situación de jubilable me afecte menos o nada, rechazo, de manera crítica y con alternativa, esta mejora que no entiendo como tal. Es ser coherente con los esfuerzo por la dignidad de personas que nos precedieron y el deber con las que han de venir.

Agradecido por la atención y paciencia, os renueva su rudeza, cariño y consideración , vuestro compañero, Antonio.

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